Links y Cosas

  • Va a sonar exagerado, pero este post me hizo cambiar una idea que consideraba 100% acertada practicamente desde que empece a programar: el que toda repetición en un programa merece ser reemplazada por un procedimiento, el uso de una variable o alguna otra forma de abstracción.
  • Hyperion, de Dan Simmons. Ya había leído sobre este libro (famoso, ganador de un premio Hugo) pero la imagen de la portada e incluso el título me habían hecho descartar la idea de leerlo. La imagen de una especie de extraterrestre en un paisaje extraño hace pensar en la idea estereotípica de ciencia ficción sobre viajes en el espacio sin nada nuevo que ofrecer. Menos mal la insistencia de un amigo del trabajo me saco del error. No lo he terminado, pero ya la mitad del libro me convenció de que es de las cosas que hay que leer en ciencia ficción.
  • Hablando de  “las cosas que hay que leer”, con Javier hemos discutido sobre si es mejor gastar el tiempo leyendo libros “clásicos” o si es mejor leer libros recientes (si, ya se sabe que no son cosas incompatibles, pero es por discutir). Dado que el tiempo es un recurso limitado, yo defiendo la idea de que mejor invertirlo leyendo cosas que ya han pasado la prueba del tiempo, idea que Javier desaprueba, metiendo el miedo de que uno se puede estar perdiendo las obras mayores de su propia época. Con respecto a la ciencia ficción, sin embargo, y sin haber leído tampoco mucho, si tengo la sospecha de que lo se escribe ahora es en general mejor que mucho de lo que se considera clásico.
  • Por otro lado, en términos generales, nada garantiza que en la época de uno se estén haciendo cosas mejores o siquiera igual de buenas que lo que se hizo antes. (por ejemplo, en pintura, de que nos habríamos perdido?)
  • Chronicles Of The Wasteland, de Le Matos.

Meltdown

Uno de mis vicios es leer y escuchar lo que proviene de la franja radical de la orilla opuesta a lo que sería, por llamarlo de alguna manera, mi posición política. Es por eso que leo o escucho con regularidad sitios de la derecha racista francesa, la radio basura local, el programa del doctor Londoño, etc. Se trata seguramente de simple morbosidad, del placer que procura la indignación y el sentirse superior a los demás, y cosas así, pero, en mi defensa, también es en parte por el placer de escuchar ideas que no dejan de tener una lógica y que (dependiendo de la fuente) una argumentación inteligente y que en algunos casos también contienen críticas no del todo desprovistas de razón.

Gracias a ese vicio, he tenido ultimamente el placer de ver como gradualmente el National Review (revista legendaria de la derecha pura y dura gringa) entra en modo de pánico ante el ascenso de Trump. Lo mas placentero es que el National Review de alguna manera se presenta generalmente como la derecha “real” frente al establecimiento republicano de Washington y sus temas, en modo normal, son una copia del populismo odioso de Trump. Que delicia cómo ante los riesgos reales de turbulencia salen a defender a aquellos a los que, en apariencia, se dedican a criticar el resto del tiempo.

Bernard II

Los dos espacios de parqueadero de Bernard siguen sin conocer el invierno, un rectángulo de pavimento perfecto, límpido, un oasis rodeado de esa costra de hielo sucio que cubre el resto del parqueadero como un relieve miserable. Un santuario. Sus dos carros brillan. Indistinguibles de su propia apariencia en verano, salvo por la ausencia de las bicicleta finas con las que recorre las carreteras de la provincia los fines de semana de los meses cálidos.

Creo que debe estar semi-pensionado y que vota por la derecha moderada.

B12

Ultimamente he estado disciplinado decidiendo cada domingo el menú de la semana para así hacer mercado unicamente de lo que voy a usar. Aparte de desperdiciar menos y de evitar comer por fuera entre semana, una cosa buena es que tengo mucho más control sobre lo que comemos que cuando voy improvisando día a día (el encargado de la comida en mi casa soy yo). Por ejemplo, he aprovechado para disminuir el consumo de carne (de cualquier tipo).

Leyendo al respecto de disminuir el consumo de carne de manera consciente, vegetarianismo, veganismo, etc, me enteré de que un problema del veganismo es que la única fuente natural que tienen los humanos de vitamina B12 son alimentos de origen animal. Dado que la vitamina B12 es necesaria (su carencia puede provocar problemas neurológicos), se le recomienda a los veganos que coman alimentos fortificados con B12 (o pastillas u otras formas sintéticas de esa vitamina). Es decir, es un problema que se puede resolver facilmente sin atentar contra los principios veganos, pero que parece apuntar a que ser vegano va en contra de la naturaleza del ser humano. Entendiendo aquí “en contra de la naturaleza humana” como actuar en desarmonía con las propiedades biológicas de la especie, tales como han emergido bajo la presión de la selección natural.

Quedo debiendo un último párrafo, no tengo ninguna conclusión al respecto.

 

Otro cuento pintado

calderon

Siguiendo los pasos de mi primo, quien incursionó en la poesía en su blog, dejo a consideración de los lectores este poema que escribí inspirado en eventos reales. No he decidido si el titulo es “Ley y orden”, “Religión de hombres honrados” o “Mikhail”

 

Nos han dejado tirados

en las manos de un sargento

apocado y no violento

a veinticinco soldados.

 

La libertad, juguetona,

va tallando lentamente

en las caras y en la mente

una desidia dulzona.

 

Es uniforme arrugado.

Es la barba de tres dias.

Son las garitas vacías.

Es el permiso abusado.

 

Tú, Calderón de la Barca,

perdona: ya no es primicia

que el poema a la milicia

aqui no ha dejado marca.

 

Bermudez, en una esquina,

de su tarro de pegante

el efluvio serpenteante

va inhalando con inquina.

 

El sargento, indiferente,

a costillas del erario

llama a su novia a diario

para hablarle obscenamente.

 

Pertenece este recinto

A un general retirado

Y lo grafitea inspirado,

nuestro dragoneante Pinto.

 

El que guía a esta comparsa

¿será acaso el anarquismo?

Bakunin, en este abismo,

no te han leído ni en farsa.

En defensa de la burocracia

Hay pocas cosas tan desprestigiadas como “la burocracia”. Es normal ver a los agentes de una burocracia (la que sea) como un estorbo, en el mejor de los casos, o como sanguijuelas oportunistas que se benefician del trabajo de las verdaderas fuerzas productivas de la sociedad, en el peor de los casos. “Crear mas burocracia” es una expresion que se entiende como algo necesariamente negativo. Sin embargo, no hay tal vez nada mas poderoso que una burocracia avanzada, la cual no es otra cosa que la tecnologia necesaria para hacer funcionar cualquier organizacion de cierta envergadura. Sospecho que no es exagerado afirmar que la llegada del hombre a la luna se debe mas a la eficacia general de la burocracia estadunidense y su gerencia que al genio de sus ingenieros y cientificos.

Inhumanos

Es una idea común el que en todos los seres humanos hay monstruos en potencia y que dadas las circunstancias, mala suerte y un par de malas decisiones, todos podríamos convertirnos en un Campo Elias Delgado o en el guardián de un campo de concentración. Como la idea es más bien aterradora, uno quiere creer que son casos en los que las personas de alguna manera han perdido algo importante de su condición de seres humanos. Qué el guardián del campo de concentración a pesar de estar tranquilo por la noche con su familia, vive en alguna especie de infierno donde están los que han deformado un poco su alma para vivir tranquilos con lo que hacen. Es otra forma de ilusión de la justicia inmanente.

Es mas difícil mantener la ilusión cuando uno piensa en las generaciones pasadas más lejanas, las que convivieron con, y practicaron, el esclavismo y el genocidio en un mundo donde eran prácticas normales, inevitables. No eran menos seres humanos que nosotros, y no murieron sintiéndose más incompletos que nosotros, así como nosotros no seremos menos humanos que las generaciones del futuro que juzgaran horrible que haya habido gente miserable mientras que yo estaba escribiendo y ustedes leyendo esto en laptop carísimos.

Robespierre

Digamos que uno puede siempre hacer una lectura del presente como un punto en una transición histórica de algún viejo “sistema” a un nuevo “sistema”. En algún momento de cada una de esas infinitas transiciónes, denunciar a los representantes del viejo orden significa poner la vida en riesgo, al momento siguiente significa ser un paria, luego simplemente ser controversial, y así, hasta que al otro lado del espectro se convierte en simple matoneo bienpensante de personajes insignificantes y finalmente se llega a algún tipo de comisario político. En conclusión, todo el que denuncia a algún representante del “viejo orden” casi siempre tiene o un poco de martir o un poco de matón.

Another one bites the dust

Cuando anunciaron el cierre de Google Reader, monté un software de lecture de feeds RSS en mi servidor personal. Lo usé sin problemas hasta hace poco, salvo por un par de cosas que me fastidiaban de la interfaz y que modificamos con Javier. A partir de la última actualización, el programa comenzó a fallar de vez en cuando y hace poco resolví regresar a un servicio externo (feedly). No tengo ganas ni tiempo de intentar resolver el problema, y los argumentos sobre concentración de poder, privacidad, etc, etc, no alcanzan para moverme a hacer algo al respecto. Es dificil pelear contra la centralización de ese tipo de servicios en internet y su economía de escala. Habrá que seguir dando la pelea desde los blogs.

Pereza

Ayer actualicé el software del computador que alberga esta blog. Es una tarea aburridora, hubiera preferido esta leyendo en mi cama o viendo television o leyendo boberías en reddit. En el pasado me gustaba hacer ese tipo de actualizaciones, sentir que al final quedaba con una máquina al pelo. Ahora me parece incluso grotesca la idea de haber encontrado satisfacción en eso.

Como estoy solo en la casa, me ha quedado un poco más de tiempo libre que de costumbre. Poco a poco, cada vez que pasa eso (que me quedo solo) he ido abandonado la idea de que voy a hacer algo con ese tiempo libre, ya me he dado cuenta de que no voy a hacer gran cosa. No lo digo con amargura, me parece más bien algo chistoso. Habiendo superado las ganas de hacer algo, poco a poco me voy liberando de el creer que quiero hacer algo. Todavía no he llegado a ese punto, pero ya casi.

Algo que me ha gustado desde pequeño y que nunca me ha dejado de gustar es tirarme en la cama a leer algo. Tirado ahí. Tal vez igual de importante que la lectura, es ese aspecto de estar tirado. Por eso hoy le digo a la pereza: perdoname. Nunca había apreciado tu fidelidad.

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