Sistemas Operativos

Una de las cosas que cada vez me importa menos es el sistema operativo que uso. En el trabajo uso Windows 7, que me parece aceptable. El sistema es estable y la interfaz de usuario razonable. Le hace falta una buena linea de comandos, pero en realidad la mayor parte del día me la paso en Visual Studio y en firefox. Cuando tengo que mover archivos me resigno a hacer clicks con el mouse: no es tan grave. En la casa sigo usando GNU/Linux, en la encarnación Ubuntu. Todavía tengo problemas cada vez que hago una actualización: no me sorprende para nada que el wi-fi deje de funcionar o que toque bregar de nuevo con los drivers de la tarjeta gráfica (ver este post de Miguel de Icaza sobre la muerte de Linux en el desktop). Entusiaste de KDE durante años, ahora uso Unity, tan solo porque es lo que Ubuntu me propone por defecto y no tengo ganas de discutir. Por lo demás, cada vez me importa menos estar actualizado (ojo, en alguna época yo usaba la versión CVS de KDE, que recompilaba cada 15 días). De todas formas, practicamente no uso el PC en la casa. Entiendo perfectamente que ahora los nerds usen MacOS X, que funciona sin problemas out of the box. Mi yo de hace 15 años, configurando la apariencia del sistema operativo hasta el más mínimo detalle, es ahora un extraño. Yo ya ni cambio el wallpaper.

14 Comments